Domingo 28 - Mayo, 2017

Reliquia de San Juan Pablo II Visita Guatemala

22 de Marzo, 2015

Por: Eventos Católicos

Desde este viernes, 20 de marzo, está expuesta la reliquia peregrina oficial de la causa de canonización de San Juan Pablo II en Catedral Metropolitana de la Ciudad de Guatemala.

Reliquia

Etim.latín: reiquiae, restos, Reliquia: un objeto asociado a un santo (o con una persona considerada santa pero aún no canonizada). Las reliquias pueden ser de tres grados:

1er Grado: un fragmento del cuerpo

2do Grado: un fragmento de su ropa o de algo que el santo usaba durante su vida (rosario, biblia, cruz, etc…) también objetos asociados con el sufrimiento de un mártir.

3er Grado: Cualquier objeto que ha sido tocado a una reliquia de primer grado o a la tumba de un santo.

LA RELIQUIA P EREGRINA OFICIAL DE LA CAUSA DE CANONIZACIÓN DE SAN JUAN PABLO II

La reliquia es una ampolla de sangre, una de cuatro preservadas de las tomadas de Juan Pablo II durante su última hospitalización, justo antes de su muerte en abril de 2005. Se monta en un relicario en forma exclusiva: un libro de los Evangelios con sus páginas abiertas, similar a la que está situada en lo alto féretro de Juan Pablo II durante su misa funeral. Por un lado el libro esculpido tiene la imagen familiar de báculo de Juan Pablo; el otro tienen una imagen grabada de su escudo de armas y las primeras palabras que pronunció después de convertirse en Papa: “No Temas” Esta es la única reliquia que viaja de San Juan Pablo II.

La reliquia estuvo presente en la Jornada Mundial de la Juventud en Río de Janeiro y ha visitado a varios países, siempre custodiada por monseñor Soder postulador de la causa de la canonización. Es traída por las Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María y su rama laica, los Apóstoles de los Dos Corazones de Guatemala.

LA CATEDRAL METROPOLITANA: 200 AÑOS CELEBRANDO LA PASCUA DEL SEÑOR

Fue el 7 de marzo de 1983 cuando el Papa Juan Pablo II, Peregrino de la Paz, visitó la Catedral de Guatemala por primera vez. Nuestro país estaba emergiendo después de años de conflicto armado interno. Luego de aquella hubo una segunda visita, esta vez en el marco de su segundo viaje a Guatemala, la noche del 5 de febrero de 1996, en el año en que se firmaron los Acuerdos de paz en el país. En ambas oportunidades la Catedral Metropolitana lució particularmente esplendorosa y la presencia del sucesor de Pedro en ella auguró una nueva era para la Iglesia en Guatemala. La catedral, con su solidez, sigue alzándose como signo del ministerio del arzobispo y, por tanto, como presencia de Dios entre los hombres de nuestro tiempo. En la celebración del bicentenario, la Iglesia en Guatemala sigue celebrando la Pascua del Señor. La Catedral Metropolitana nos recuerda que la Iglesia tiene un sólido fundamento y que ha de remontarse más allá de las ambigüedades de nuestra historia patria para seguir construyendo el Reino de Dios.

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